Hoy voy a escribir yo, Javi. Le he pedido a Chati ( La Pequeña Candi) escribir por ella este post porque creo que le va a costar mucho hacerlo y sé que quiere compartir lo que ha vivido con todos vosotros.Ayer, cuando Chati se levantó, vio a Rosita más parada de lo normal, llevaba unos días malita y le notó los labios y la nariz amarillos, la barriguita y las patitas amarillas ¡y no le gustó nada de nada! Llamó a la veterinaria…y le dijo que se pasaran por allí para ver que le podía pasar. Paulina, la veterinaria, dijo lo que nunca queremos que nos digan… “La gatita está muy mala, tiene el hígado muy mal y aparte de esto, hay que añadir que la pobre tiene cáncer”. No se anduvo por las ramas, dijo que le quedaban alrededor de unos 10 días de vida… Chati rompió a llorar, sabía que podía decirle “eso” pero no lo quería oir. Le dieron la elección de quedarla ingresada con el gotero, haciendo analíticas, e intentando recuperarla… pero Rosita es muy mala paciente, es muy miedosa, no se está quieta, lo pasa muuuuuuy mal y no quiere estár allí por nada del mundo, además le dijo que aún quedándola ingresada, lo más seguro es que muriera muy pronto. La otra opción era la de la eutanasia, suena muy duro…y más cuando te lo dicen allí y la gata te mira, te maulla y tu no eres ni capaz de articular palabra…lo único que haces es llorar y llorar… La elección era de Chati, de nadie más…estábamos allí su madre y yo y los 2 la miramos, le dijimos lo que pensábamos y ella decidió y, para mí, acertó. Le dijo a la veterinaria que sí, que la durmieran para siempre… Iba a estar sufriendo estos 10 – 12 días… Rosita había vivido durante toda su vida muy bien, como para pasar los últimos días agonizando. La íbamos a ver como poquito a poco se iba debilitando sin nada que poder hacer, sabiendo que tenía dolores, y que no podíamos hacer nada… ella decidió eso. No quería verla sufrir…
Yo a Rosita sólo la conozco desde hace 1 año, pero es una gatita que se da a querer… Se te sube encima, hace que le hagas cosquillas, cuando estás en la cama se pone al lado tuyo, te ronronea… yo no conocía los gatos, es la primera vez que tengo contacto con ellos en mi vida ya que sólo tengo un perrito pero no vive en casa, es de mi padre para cazar, y esta experiencia me ha encantado… entrar en casa y que la gatita vaya a buscarte feliz de verte llegar… Lo que decía, en tan poquito tiempo la he llegado a querer, y pienso: Si yo la quiero mucho en un año que la conozco y viéndola 3 veces por semana… ¿Cuánto la querrá Chati que lleva viviendo con ella 12 años y pico día tras día? Entiendo perfectamente su dolor, es más que comprensible…
Rosita ha vivido casi trece años , y por las mascotas que conozco…¡es la que, sin duda, ha vivido mejor! Yo se lo digo a ella ¿Que gatita tiene 2 madres (Chati y su madre) y además, a la hora de cenar muchas veces tiene en su platito gambas y jamón? Ha vivido estupendamente, ha tenido una vida muy cómoda, ha estado con la gente que quería y hasta su último día nos ha tenido con ella. Sé que la elección ha sido una de las más duras que Chati ha tenido que tomar y como siempre, ha acertado…y no era nada fácil elegir. ¿A quién no le ha pasado que ha tenido un abuelo que sus últimos días los ha pasado agonizando, pasándolo mal y deseando que ese martirio se acabara? Esa, quizás, sea la suerte que tienen los animales, que ese sufrimiento se lo puedes evitar… Que no sufra nada, que ha vivido muy bien toda su vida y cuando ya no se puede hacer nada, sin dolor, muera.
Ayer pasé todo el día con Chati y ¡fue uno de los más duros de mi vida! ¡Ver como la persona que más quieres del mundo se deshace en lágrimas y tú prácticamente sin poder hacer nada, lo único que puedes hacer es abrazarla muy fuerte y hacerle saber que estás ahí!
La vida es así…nos da cosas muy buenas, pero también nos la quita.
“Un gatito transforma el regreso a una casa vacía en la vuelta al hogar.” Pam Brown
Un besito a todos y hasta dentro de unos días…¡ya con La Pequeña Candi!
Javi.



