martes, 23 de marzo de 2010

Margarita

Margarita era una mujer estupenda. Había sido educada para llevar una vida como las de antes. Se levantaba cada mañana y empezaba un no parar que llegaba hasta bien entradas las once de la noche. Margarita prefirió no estudiar. Se había conformado con un FP1 que para poco le había servido hasta ahora, sin embargo aprendió, desde muy joven, a llevar una casa "en condiciones". Sus niños eran el centro de su universo y por ellos hacía lo que fuese. Al principio de su matrimonio era feliz, se divertía con la responsbilidad y cuidando de su maridito, aunque estaba empezando a interesarse por otras cosas fuera de esa vida, -"¿porqué no fui a la universidad?"-se sorprendía diciéndose algunas veces. Intentaba llenar los vacios de su día a día con los amigos que había conocido por internet pero eso no era suficiente, ¿Porqué su historia no se parecía a la de las películas?.Cada noche, mientras ella duchaba, daba la cena, preparaba las mochila de los niños y les leía el cuento de antes de dormir, Eduardo iba a tomarse una copita antes de acostarse, -"¿salir al bar de la esquina es salir?"- le contestaba él cuando Margarita le preguntaba que porqué tenía que salir todos los días. Estaba cansada de todo aquello pero no quería pensarlo. Era una mujer estupenda y sabía que aguantaría así todos los años que le quedaban de su vida.

10 comentarios:

MaRieLA dijo...

Wow, qué mujer! Pero es importante saber que nunca es tarde para hacer lo que siempre quisimos hacer. :)
Un beso enorme Candi!

Yopopolin dijo...

pero no siempre es suficiente con ser una mujer estupenda... triste...

un beso!

salmon ensabinado dijo...

Hola! es mi primer visita a tu blog, la primera de unas cuantas màs que voy a visitarte!!

Me gustò mucho el texto, creo que a pesar de la belleza con la que narràs la historia de esta "estupenda mujer" hay un trasfondo muy interesante: Esa puja entre los deseos y el mandato social.
Siempre tenemos que lidiar con lo que "socialmente està aceptado" y nuestros propios deseos de realizarnos.... ojalà que Margarita en algùn momento de su vida, se de el gusto de hacer todas esas cosas que no pudo hacer... y tambièn dejemos de lado las sociedades machistas.

Un gran Saludo!

Miguelo dijo...

mujer con mayusculas MUJER.

velvetinna dijo...

Jo qué historia tan triste amiga, dile a Margarita que se ponga a estudiar, que se apunte a todo lo que le apetezca, que rompa las paredes, todavía está a tiempo.

Ricardo Baticón dijo...

Hola Candi!

pues ya estamos aquí, de vuelta de las vacaciones de S. Santa, con las pilas recargadas un poco... y visitando los blogs de amigos... y me encuentro con una historia chula, la de Margarita. Siempre es un placer pasarse por aquí, Candi!

Un abrazo!

ANABEL dijo...

Terrible eso de aguantar. Lo sabes, ¿verdad? Yo creo que Margarita es más lista que todo eso y deberá manipular la su vida hasta convertirla en algo que le guste.
Muac

LIBÉLULA dijo...

conformarse siempre es muy triste...dicen que mientras que hay vida hay esperanza y eso lo llevo a rajatabla en mi vida: pienso luchar todos los días de mi vida por lo que quiero!!! para que no me pase como a Margarita.

un beso candi

El mozo literario dijo...

A mí, mujeres como Margarita me generaban cierto desprecio: nunca pude entender cómo puede ser la familia lo más importante (no por ser poca cosa la familia, sino por la estrechez de ambiciones de Marga).
Pero con el tiempo, si bien me sigue generando cierto desprecio, también aprendí a percibir cierta ternura.
En fin, con Margarita: amor-odio.

Saludos, Candi!

cristal00k dijo...

Son muchas las Margaritas a las que se les lava el cerebro casi desde antes de nacer... para que luego, nos permitamos despreciarlas y seamos capaces de sentirnos mejor a "su costa".

Pero si todas las Margaritas de este mundo dimitiesen a la vez... ríete tú del cataclismo del volcán islandés. El mundo se iba a tomar por culo a la de ¡ya!.

Excelente tu historia.

Besos!!!

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