El viernes por la noche me tomé un descansito de mi vida estudiantil (de estudiar ¡no de juergas sin control!) y me fui con Javi al cine. Tenía ganas de reirme. Mi hermana me recomendó unos días antes que no nos dejaramos pasar "WALL-E", así que le hicimos caso. Ya había leido la crítica de Andrés y me gustó ; dos personas diciéndote lo mismo... ¡tenía que ser verdad!.
Allá que nos encaminamos los dos, con nuestra bolsa de chucherías y nuestras bebidas. Estabamos rodeados de niños que, por cierto, se portaron muchísimo mejor que sus padres... y oirlos reir a ellos hacía la película más dulce todavía. Esa es la palabra para describirla: DULCE.
Pero no es ñoña, es dulce, simplemente. Es la historia de amor entre dos robots, Wall-e y Eva, que trabajan limpiando y buscanco vida en la Tierra respectivamente. Supongo que a estas alturas de la película (nunca mejor dicho) ya sabréis de que trata. La historia en sí no es lo que llama la atención, es como la cuentan, es la humanidad que desprenden los personajes y la manera de enfocar el tema lo que la hacen tan especial. Apenas hay dialogos hablados en la hora y pico que dura pero sabes lo que quieren decir sin que haga falta que digan nada... la música (una preciosidad) y la expresión corporal sirve para seguir el hilo sin perderte y sin que necesite nada más... Me recordó un poquito a las películas mudas de Disney y a las de C. Chaplin... encantadora, de verdad.
Antes, como entremés, ponen un corto, también de Pixar, con el te ries mucho, tiene escenas muy divertidas en las que los niños se partían de risa, bueno, los niños y los que ya no lo somos tanto... Un mago y un conejo hacen una actuación de lo más "mágica" en el escenario de un teatro. Diez minutos sin desperdicio.
Pues eso, que os la recomendamos.
Un besito a todos y hasta dentro de unos días.
Lo dicho que merece la pena, id a verla de verdad, se pasa un buen rato.




